sábado, 8 de marzo de 2014

Conrad Aiken
(1889-1973)

Music I heard with you





La música que oíamos…

La música que oíamos juntos fue más que música
Y el pan que compartíamos no era tan sólo pan;
Todo aquello que entonces irradiaba hermosura
Está muerto y vacío, ahora que no estás.

Tus manos han tocado esta loza, esta mesa,
Y yo he visto tus dedos sostener este vaso.
Ninguna de estas cosas, amada, te recuerda,
Pero no va a perderse el roce de tu tacto.

Porque era en mi alma que pasabas entre ellas,
Cuando las bendecían tus ojos y tus manos;
Y te recordarán siempre, siempre, en mi alma,
Como te conocieron una vez, bella y sabia.


Conrad Aiken

[Versión de P. A.,
Córdoba, 08-III-14]


*


Music I heard with you...

Music I heard with you was more than music,
And bread I broke with you was more than bread;
Now that I am without you, all is desolate;
All that was once so beautiful is dead.

Your hands once touched this table and this silver,
And I have seen your fingers hold this glass.
These things do not remember you, beloved,
And yet your touch upon them will not pass.

For it was in my heart that you moved among them,
And blessed them with your hands and with your 
                                                                         [eyes;
And in my heart they will remember always, -
They knew you once, O beautiful and wise.


Conrad Aiken

jueves, 23 de enero de 2014

CESARE PAVESE 


El primer poema y el último
de su libro póstumo
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos 





A C. de C.


Tú, sonrisa irisada
sobre la nieve helada─
viento de marzo,
danza de ramas
que brotan de la nieve,
tú que gimes y alumbras
con tus pequeños “oh” ─
blanca gacela, gracia pura,
si pudiera saber
todavía
la gracia reluciente
de cada uno de tus días,
el encaje de espuma
de cada una de tus travesías─
el mañana es escarcha
tendida en la llanura─
tú, sonrisa irisada,
tú, reír que deslumbra.


*


To  C. from  C.


You,
dappled smile
on frozen snows─
wind of March,
ballet of boughs
sprung on the snow,
moaning and glowing
your little “ohs”─
white-limbed doe,
gracious,
would I could know
yet
the gliding grace
of all your days,
the foam-like lace
of all your ways─
to-morrow is frozen
down on the plain─
you, dappled smile,
you, glowing laughter.


*


Último blues, para ser leído un día


Lo sabías, por cierto,
que era sólo un flirteo–
alguien fue lastimado
hace ya mucho tiempo.

Tanto tiempo ha pasado
y ya todo da igual–
como un día has llegado,
un día morirás.

Alguien al fin murió
–tanto tiempo ha pasado–,
alguien que se esforzó
pero que no entendió.


*


Last blues, to be read some day


‘T was only a flirt
you sure did know–
some one was hurt
long time ago.

All is the same
time has gone by–
some day you came
some day you’ll die.

Some one has died
long time ago–
some one who tried
but didn’t know.


[Versiones de P. A.]


 
[Constance Dowling]


Notas


Los diez poemas (ocho en italiano y dos en inglés) para Constance Dowling, escritos en Turín y en Roma entre el 11 de marzo y el 11 de abril de 1950, fueron encontrados tras la muerte de Pavese, dentro de una carpeta, en el escritorio de su oficina en la casa editora Einaudi. Dactilografiadas, llevaban títulos y fechas de puño y letra del autor, así como una portada con su caligrafía: Vendrá la muerte y tendrá tus ojos / 11 de marzo – 11 de abril de 1950. Fueron publicados en el libro póstumo homónimo (Einaudi, Turín, 1951).
Las fechas no llevaban indicaciones de lugar, que se han establecido a partir del epistolario de Pavese.

* To C. from C.

Turín, 11 de marzo de 1950. Probablemente escrito después de un viaje a Cervinia con la actriz norteamericana Constance Dowling.

* Last blues, to be read some day

Roma, 11 de abril de 1950. Pavese habla de este poema en la carta a Constance Dowling del 17 de abril de 1950.


[De la edición de las Opere di Cesare Pavese, Vol. 11, 
Poesie del disamore e altre poesie disperse, Einaudi, Turín, 1982]


viernes, 3 de enero de 2014


Richard Wilbur

EL AMOR NOS CONVOCA
A LAS COSAS DE ESTE MUNDO
























El amor nos convoca a las cosas de este mundo


Los ojos que se abren a un grito de poleas,
Y reanimada por el sueño, el alma atónita
Pende un instante apenas, simple e incorpórea
Como ese falso amanecer. Por fuera
De la ventana abierta, el aire
Matinal está todo inundado de ángeles.

Algunos usan sábanas, algunos llevan blusas,
Algunos van en bata: lo cierto es que allí están.
Ahora ellos se elevan juntos en calmas olas
De sentimiento alciónico, llenando los atuendos
Con su honda alegría de aliento impersonal;

Ahora en su mismo sitio vuelan
Con la velocidad terrible de lo ubicuo,
Se mueven y se quedan
Como agua blanca; y se hunden en abrupta quietud
Como si nadie ya estuviera ahí.
Vacila el alma

Ante aquello que está por recordar,
Ante el rapto puntual de otro día bendito,
Y clama:
“Oh, que no haya en la tierra sino ropa lavada,
Sino manos rosadas en la bruma que asciende,
Y estas diáfanas danzas a la vista del cielo.”

Pero mientras el sol, con cálida mirada,
Reconoce las formas y colores del mundo,
El alma una vez más desciende en acre amor
A aceptar ese cuerpo que despierta, diciendo
Ya con diversa voz, mientras bosteza y se levanta 
                                                              [el hombre:

“Que los bajen de sus rojos patíbulos;
Que haya límpidos linos
Para cubrir la espalda a los ladrones;
Que acudan los amantes frescos y dulces a sus lechos
Y que las monjas más robustas vayan
En pura flotación de hábitos negros
Manteniendo un difícil equilibrio.”


Richard Wilbur

(Versión de P. A. / Córdoba, 2013)


*


Love calls us to the things of this world


The eyes open to a cry of pulleys,
And spirited from sleep, the astounded soul
Hangs for a moment bodiless and simple
As false dawn.
Outside the open window
The morning air is all awash with angels.

Some are in bed-sheets, some are in blouses,
Some are in smocks: but truly there they are.
Now they are rising together in calm swells
Of halcyon feeling, filling whatever they wear
With the deep joy of their impersonal breathing;

Now they are flying in place, conveying
The terrible speed of their omnipresence, moving
And staying like white water; and now of a sudden
They swoon down into so rapt a quiet
That nobody seems to be there.
The soul shrinks

From all that is about to remember,
From the punctual rape of every blessed day,
And cries,
``Oh, let there be nothing on earth but laundry,
Nothing but rosy hands in the rising steam
And clear dances done in the sight of heaven.''

Yet, as the sun acknowledges
With a warm look the world's hunks and colors,
The soul descends once more in bitter love
To accept the waking body, saying now
In a changed voice as the man yawns and rises,

``Bring them down from their ruddy gallows;
Let there be clean linen for the backs of thieves;
Let lovers go fresh and sweet to be undone,
And the heaviest nuns walk in a pure floating
Of dark habits,
keeping their difficult balance.''


Richard Wilbur

jueves, 24 de octubre de 2013

Dylan Thomas

In my craft or sullen art





En este oficio mío, o arte arisco


En este oficio mío, o arte arisco,
Que en las noches serenas ejercito
Cuando sólo la luna, a solas, brama
Y los amantes yacen en la cama
Con todas sus tristezas en los brazos,
Junto a la luz que canta yo trabajo
No por el pan en pago, o la ambición,
Ni para traficar fascinación
Presumiendo en ebúrneos escenarios,
Sino sólo por el vulgar salario
De ese su más secreto corazón.

No para el hombre fatuo, indiferente
A la furia lunar, escribo versos
Sobre esta rota espuma de papeles,
Ni la encumbrada sombra de los muertos
Con ruiseñores y con salmos, sino
Para aquellos amantes, que en sus brazos
Estrechan las tristezas del destino
Humano, no dan loas ni salarios
Ni atienden a este oficio o arte arisco.


Dylan Thomas


[Versión de P. A.
Córdoba, 17-X-13]


*


In my craft or sullen art   


In my craft or sullen art   
Exercised in the still night   
When only the moon rages   
And the lovers lie abed
With all their griefs in their arms,
I labour by singing light   
Not for ambition or bread
Or the strut and trade of charms   
On the ivory stages
But for the common wages   
Of their most secret heart.

Not for the proud man apart   
From the raging moon I write   
On these spindrift pages   
Nor for the towering dead
With their nightingales and psalms   
But for the lovers, their arms   
Round the griefs of the ages,   
Who pay no praise or wages   
Nor heed my craft or art.


Dylan Thomas


jueves, 17 de octubre de 2013

La forma es el supremo contenido
(Una anotación nocturna)





También la técnica puede generar a la obra. Sin el descubrimiento de la perspectiva, por ejemplo, sería impensable el arte del Renacimiento; sin el endecasílabo y las formas importadas de Italia, no hubiera existido el Siglo de Oro español.

Descendiendo precipitadamente desde aquellas alturas, pensaba esto anoche, porque sin el deseo de usar mi lapicera nueva no habría escrito, casi como un ejercicio de caligrafía mental, las palabras del párrafo anterior en mi libreta, de donde ahora las transcribo: ¡hasta ese punto el instrumento, incluso material, puede estimular el poder asociativo del lenguaje, del pensamiento!

En el caso del arte en general, en efecto, como observó Rudolf Staiger y también dijeron Gottfried Benn y Paul Klee, “la forma es el supremo contenido”. En el caso particular de la poesía, es sabido que la fascinación del ritmo verbal, antes de tener incluso el tema y las palabras del poema, estuvo en el origen de “El cementerio marino” de Valéry, lo cual no implica que siempre sea así. La ambigüedad de la palabra, que por un lado es textura sonora y visual y por el otro es alusión conceptual, vuelve difícil toda simplificación.

Lo cierto, sin embargo, me parece, es que cuando la materia ígnea, magmática, de la experiencia alcanza su transfiguración estética, su punto de “cristalización” (tomo prestado el término de una carta que me escribió Horacio Castillo hace largos años), allí también “la forma es el supremo contenido”, y un verso puede volvérsenos inolvidable por su poder de sugerencia y sugestión, aunque no terminemos de agotar su sentido. Pienso ahora, por ejemplo, en aquel misterioso endecasílabo de Ricardo Jaimes Freyre, “Peregrina paloma imaginaria”, o en la siguiente estrofa de Valéry, que parece además ilustrar esa transformación de la existencia en la delicia verbal de la palabra poética:

Comme le fruit se fond en jouissance, 
Comme en délice il change son absence 
Dans une bouche où sa forme se meurt, 
Je hume ici ma future fumée,
Et le ciel chante à l'âme consumée 
Le changement des rives en rumeur.




[Córdoba, 17-X-13]

lunes, 26 de agosto de 2013

William Butler Yeats
(1865-1939)

When you are old
(Segunda versión)




When you are old


When you are old and grey and full of sleep,
And nodding by the fire, take down this book,
And slowly read, and dream of the soft look
Your eyes had once, and of their shadows deep;

How many loved your moments of glad grace,
And loved your beauty with love false or true;
But one man loved the pilgrim soul in you,
And loved the sorrows of your changing face;

And bending down beside the glowing bars
Murmur, a little sadly, how Love fled
And paced upon the mountains over head
And hid his face amid a crowd of stars.



William Butler Yeats
(The Rose, 1893)


*


Cuando vieja y canosa y soñolienta…


Cuando vieja y canosa y soñolienta
Dormites junto al fuego, abre este libro
Y lee lentamente, mientras sueñas
Con la clara mirada que tus ojos,
Hoy en sombras, tuvieron en un tiempo;

Cuántos amaron esa dulce gracia
De tus horas de dicha, y tu belleza
Con un amor fingido o verdadero;
Sólo uno ha amado tu alma peregrina
Y el dolor en tu cara que envejece;

Y al acercarte al bronce que relumbra,
Murmura, con un dejo de tristeza,
Cómo el Amor se fue, y pasó las cumbres
De las montañas y escondió su rostro
En medio de una multitud de estrellas.


William Butler Yeats
(The Rose, 1893)


[Versión de P. A. / Córdoba, 19-VIII-13]

viernes, 9 de agosto de 2013

William Butler Yeats
(1865-1939)

WHEN YOU ARE OLD


David Woodlock (1842-1929)
"Portrait of an old woman before the fire"


Cuando vieja y canosa y soñolienta…


Cuando vieja y canosa y soñolienta
Dormites junto al fuego, y este libro
Tomes, y leas lentamente, y sueñes
Con la clara mirada que tus ojos,
Hoy en sombras, tuvieron en un tiempo;

Cuántos amaron esa alegre gracia
De tus horas de dicha, y tu belleza
Con un amor fingido o verdadero;
Sólo uno ha amado tu alma peregrina
Y el dolor en tu cara que envejece;

Y al inclinarte hacia el llameante bronce,
Te dirás, con un dejo de tristeza,
Cómo el Amor se fue, y pasó las cumbres
De las montañas y escondió su rostro
En medio de una multitud de estrellas.


William Butler Yeats
(The Rose, 1893)


*


When you are old


When you are old and grey and full of sleep,
And nodding by the fire, take down this book,
And slowly read, and dream of the soft look
Your eyes had once, and of their shadows deep;

How many loved your moments of glad grace,
And loved your beauty with love false or true;
But one man loved the pilgrim soul in you,
And loved the sorrows of your changing face;

And bending down beside the glowing bars
Murmur, a little sadly, how Love fled
And paced upon the mountains overhead
And hid his face amid a crowd of stars.


William Butler Yeats
(The Rose, 1893)


[Versión de P. A.
Córdoba, 03-VIII-13]