viernes, 9 de abril de 2010

Dante Alighieri

SEXTINA





Reproduzco aquí, con ligeros retoques, una versión de la sextina "Al poco giorno e al gran cerchio d'ombra" de las Rime de Dante Alighieri (Einaudi, Turín, 1946, edición de Gianfranco Contini), que realizamos con mi hermano, Esteban Nicotra, hace ya casi veinticinco años, y que apareció por primera vez en las plaquetas de "Il Nuovo, Vecchio Stil" (Córdoba, Nº 9, febrero de 1986). Dedico esta nueva publicación a nuestro amigo, el poeta siciliano Daniele Moretto, quien adivinará por qué.



Sestina



Al poco giorno e al gran cerchio d’ombra
son giunto, lasso, ed al bianchir de’ colli,
quando si perde lo color ne l’erba:
e ‘l mio disio però non cangia il verde,
sí è barbato ne la dura petra
che parla e sente come fosse donna.

Similemente questa nova donna
si sta gelata come neve a l’ombra:
ché non la move, se non come petra,
il dolce tempo che riscalda i colli,
e che li fa tornar di bianco in verde
perché li copre di fioretti e d’erba.

Quand’ella ha in testa una ghirlanda d’erba,
trae de la mente nostra ogn’altra donna:
perché si mischia il crespo giallo e ‘l verde
sí bel, ch’Amor lí viene a stare a l’ombra,
che m’ha serrato intra piccioli colli
piú forte assai che la calcina petra.

La sua bellezza ha più vertú che petra,
e ‘l colpo suo non può sanar per erba:
ch’io son fuggito per piani e per colli,
per potere scampar da cotal donna;
e dal suo lume non mi può far ombra
poggio né muro mai né fronda verde.

Io l’ho veduta già vestita a verde,
sì fatta ch’ella avrebbe messo in petra
l’amor ch’io porto pur a la sua ombra:
ond’io l’ho chesta in un bel prato d’erba,
innamorata com’anco fu donna,
e chiuso intorno d’altissimi colli.

Ma ben ritorneranno i fiumi a’ colli
prima che questo legno molle e verde
s’infiammi, come suol far bella donna,
di me; che mi torrei dormire in petra
tutto il mio tempo e gir pascendo l’erba,
sol per veder do’ suoi panni fanno ombra.

Quandunque i colli fannno piú nera ombra,
sotto un bel verde la giovane donna
la far sparer, com’uom petra sott’erba.




*


Sextina



Al breve día, al gran cerco de sombra,
¡ay! he llegado, al blanquear de los montes,
cuando el color se esfuma de la hierba;
pero no cambia mi deseo el verde,
tan arraigado está en la dura piedra
que siente y habla igual a una mujer.

Está de tal manera esta mujer
helada, como está la nieve en sombra,
que no conmueve, cual si fuera piedra,
el suave tiempo que entibia los montes
y los hace mudar del blanco al verde,
cubriéndolos de flores y de hierba.

Si ella se ciñe guirnaldas de hierba
borra en la mente a toda otra mujer;
pues al trenzarse el rizo rubio al verde
es tan bella, que Amor viene a su sombra:
que me ha encerrado entre pequeños montes
mejor que en muros de maciza piedra.

En su belleza hay más virtud que en piedra,
su herida no se cura con la hierba:
he huido por llanuras y por montes,
he querido escapar de tal mujer;
no hay, que me salve de su lumbre, sombra
de cumbre, o muro alguno, o fronda verde.

Yo la he visto vestida toda en verde,
tan compuesta, que hacer pudo de piedra
al amor que yo siento aun por su sombra;
por él yo le rogué en prado de hierba
enamorada, como una mujer,
rodeado por un cerco de altos montes.

Mas volverán los ríos a los montes
antes de que este leño tierno y verde
arda (cual suele hacer bella mujer)
por mí, que dormiría sobre piedra
toda mi vida, y pacería hierba,
sólo por ver de su pisar la sombra.

Aunque los montes den más negra sombra,
bajo el hermoso verde la mujer
la encubre, como a piedra bajo hierba.




[Villa Dolores, 1985]

5 comentarios:

  1. Sestina
    A translation of Dante's Al poco giorno ...

    I have reached, alas, the long shadow
    and short day of whitening hills
    when color is lost in the grass.
    My longing, all the same, keeps green
    it is so hooked in the hard stone
    that speaks and hears like a woman.

    In that same way this new woman
    stands as cold as snow in shadow,
    less touched than if she had been stone
    by the sweet time that warms the hills
    and brings them back from white to green,
    dressing them in flowers and grass.

    Who, when she wreathes her hair with grass,
    thinks of any other woman?
    The golden waves so mix with green
    that Love himself seeks its shadow
    that has me fixed between small hills
    more strongly than cemented stone.

    More potent than a precious stone,
    her beauty wounds, and healing grass
    cannot help; across plains and hills
    I fled this radiant woman.
    From her light I found no shadow
    of mountain, wall, or living green.

    I have seen her pass, dressed in green,
    and thought the sight would make a stone
    love, as I, even her shadow.
    And I have walked with her on grass,
    speaking like a lovesick woman,
    enclosed within the highest hills.

    But streams will flow back to their hills
    before this branch, sappy and green,
    catches fire (as does a woman)
    from me, who would bed down
    on stone and gladly for his food crop grass
    just to see her gown cast shadow.

    The heavy shadow cast by hills
    this woman's light can change to green,
    as one might hide a stone in grass.

    James Schuyler, “Freely Spousing”(1969), Collected poems, The Noonday Press-Farrar, Straus & Giroux, 1995, pp. 18-19.

    Al ver esta mañana esa estupenda versión de la sentina a la “donna pietra” me acuerdo de que anoche mismo leía yo con sorpresa otra del mismo poema, obra de un norteamericano aparentemente muy alejado por el tono habitual de su poesía tanto de Dante como de la sestina. En ese mismo momento terminarías quizá tu traducción.
    Te copio esa versión de James Schuyler, poeta de la escuela neoyorquina de los 50-60, y que no es precisamente, en su poesía, un “formalista” en el sentido de un escritor ajustado a ritmos fijos y tradicionales a la manera, por ejemplo, de su amigo W. H. Auden, del que fue secretario unos años en Ischia.

    Así de pronto me choca en tu traducción ese “se esfuma” en el verso 3º por...¿quizá demasiado moderno? También veo que, muy preciso, interpretas el “barbato” como ‘radicato’ (“arraigado”); así lo anotan Barbi & Pernicone en su edición de las Rime; y es curiosa, en ese mismo caso, la lectura de Schuyler del “barbato” como “hooked”: me da la sensación de que estuviera leyendo un inglés “barbed” (de “barb” ‘anzuelo’, de donde “hooked” ‘atrapado”). Parece sugerir una de esas traiciones voluntarias del maestro Pound(en el “Homenaje a Propercio”)para quien precisamente esa sestina era una de las “rime” dantescas mas queridas y citadas.

    Abrazos y felicitaciones por atinado esfuerzo
    Javier

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  2. Perdón. Me dejo llevar por la grafía italiana e inglesa: sextina quise decir en castellano y no "sestina" o, peor aun, "sentina"(sic) que podría hasta parecer insulto. Dios qué torpeza.
    Otro abrazo

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  3. Querido Javier: Gracias por transcribir la versión de James Schuyler, y por las observaciones sobre nuestra vieja traducción. En cuanto a las erratas, no había reparado en ellas, pero me causó mucha gracia la derivación de la sextina en sentina (metamorfosis muy común, ¡ay!, en el "sullen art" de traducir). Aunque el reloj de este blog no coincide con el de la hora real por estas latitudes, me dio gusto pensar que vos en Logroño y yo en Córdoba (de la Nueva Andalucía) estuviéramos más o menos a la misma hora reunidos en la amistad por los versos del florentino. Un abrazo transoceánico.

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  4. ehhh... no entiendo bien el poema pero voy a hacer lo me de una parte de la cabeza ;) para q no me ponga el 1. jajajaja.
    nos olemos mañana XD -18/4

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  5. profee buenisima la pagina! estudiare para mañana abrazoo hansen !

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