sábado, 19 de enero de 2019



Zinaida Guippius

El amor es uno 





El amor es uno

Bulle una sola vez, alza su espuma,
Y se propaga la ola… El corazón
No sabe qué es vivir en la perfidia,
Y no es pérfido: uno es el amor.

Peleamos y jugamos y decimos
Mentiras – pero calla el corazón.
Nunca podemos engañarnos, nunca.
Una es el alma – y uno es el amor.

Desolación, monotonía. Saca
De la monotonía fuerza, impulso,
Y transcurre la vida… Que en la vida
Larga, el amor es uno, siempre es uno.

En lo inmutable – lo único infinito,
En lo constante – lo único profundo.
Y lejano el camino, y lo eterno cercano,
Y todo es claro: que el amor es uno.

Pagamos el amor con nuestra sangre,
Pero el alma que es fiel, fiel permanece,
Y el amor con que amamos es sólo uno…
Uno el amor, como es una la muerte.

(1896)

Zinaida Guippius

[Versión de P. A.
Villa Dolores, 19-I-19]

*

Любовь одна

Единый раз вскипает пеной
И рассыпается волна.
Не может сердце жить изменой,
Измены нет: любовь – одна.

Мы негодуем иль играем,
Иль лжем – но в сердце тишина.
Мы никогда не изменяем:
Душа одна – любовь одна.

Однообразно и пустынно,
Однообразием сильна,
Проходит жизнь... И в жизни длинной
Любовь одна, всегда одна.

Лишь в неизменном - бесконечность,
Лишь в постоянном – глубина.
И дальше путь, и ближе вечность,
И всё ясней: любовь одна.

Любви мы платим нашей кровью,
Но верная душа – верна,
И любим мы одной любовью...
Любовь одна, как смерть одна.

(1896)

Зинаида Гиппиус

domingo, 13 de enero de 2019



Vladimir Agatov

Oscura noche






Oscura noche

Oscura noche,
Cuando las balas silban en la estepa,
Cuando en el viento soplan despedidas,
Pálida brilla una lejana estrella.

Yo sé, querida mía, que no duermes
En esta noche oscura,
Y en la cama de tu cuarto de niña
Una lágrima enjugas.

¡Ah, cómo amo la honda
Ternura de tus ojos,
Cómo quisiera ahora
Sentir tus labios en los míos!

La noche oscura
Nos separa, mi amor,
Y nos angustia,
La negra estepa se abre entre los dos.

Tengo fe en ti,
Amiga mía, mi dulzura,
Y esta fe de las balas
Me ampara en medio de la noche oscura.

Mi alegría, estoy calmo
En la mortal batalla, porque sé
Que si tu amor me espera, nada,
Nada me puede suceder.

El horror de la muerte
Día a día en la estepa
Me acecha, y ahora mismo
Veo que me rodea.

Amor mío, me esperas, y en tu cuarto
De niña no te puedes ya dormir,
Y por eso, lo sé,
¡Nada me va a ocurrir!

Vladimir Agatov

[Versión de P. A.
Villa Dolores, 25-V-15]

*

Тёмная ночь

Тёмная ночь,
Только пули свистят по степи,
Только ветер гудит в проводах,
Тускло звезды мерцают.
В тёмную ночь 
Ты, любимая, знаю, не спишь,
И у детской кроватки тайком
Ты слезу утираешь.

Как я люблю 
Глубину твоих ласковых глаз,
Как я хочу
К ним прижаться сейчас губами!
Тёмная ночь 
Разделяет, любимая, нас,
И тревожная, чёрная степь
Пролегла между нами.

Верю в тебя,
В дорогую подругу мою,
Эта вера от пули меня
Тёмной ночью хранила...
Радостно мне,
Я спокоен в смертельном бою,
Знаю, встретишь с любовью меня,
Что б со мной ни случилось.

Смерть не страшна,
С ней не раз мы встречались в степи.
Вот и теперь
Надо мною она кружится.
Ты меня ждёшь
И у детской кроватки не спишь,
И поэтому знаю: со мной 
Ничего не случится!

Влади́мир Га́риевич Ага́тов [Letra]
Ники́та Влади́мирович Богосло́вский [Música]




miércoles, 9 de enero de 2019



Cesare Pavese

Sueño





Sueño

¿Ríe tu cuerpo aún, a la aguda caricia
de la mano o del aire, y reencuentra en el aire
a veces otros cuerpos? Son tantos que regresan
de un temblor de la sangre, de una nada. Y el cuerpo
que se tendió a tu lado, te busca en esa nada.

Era un juego ligero imaginar que un día
la caricia del aire surgiría de nuevo
en recuerdo imprevisto, en la nada. Tu cuerpo
despertaría un día, tembloroso de amor
de su misma tibieza, bajo el alba desierta.
Un agudo recuerdo te habría recorrido
y una aguda sonrisa. ¿Aquella alba no vuelve?

Se te habría apretado a tu cuerpo en el aire
esa fresca caricia, en la íntima sangre,
y sabrías entonces que ese cálido instante
respondía en el alba a un diverso temblor,
un temblor de la nada. Lo habrías comprendido
como un día lejano ya sabías que un cuerpo
se tendía a tu lado.
                                Y dormías ligera
bajo un aire sonriente de cuerpos inasibles,
de una nada amorosa. Y la aguda sonrisa
te recorrió ensanchándote los ojos asombrados.
¿Nunca más regresó, de la nada, aquella alba?

Cesare Pavese

[Versión de P. A.
Ranchos, 05-I-19]

*

Sogno

Ride ancora il tuo corpo all'acuta carezza
della mano o dell'aria, e ritrova nell'aria
qualche volta altri corpi? Ne ritornano tanti
da un tremore dei sangue, da un nulla. Anche il corpo
che si stese al tuo fianco, ti ricerca in quel nulla.

Era un gioco leggero pensare che un giorno
la carezza dell'aria sarebbe riemersa
improvviso ricordo nel nulla. Il tuo corpo
si sarebbe svegliato un mattino, amoroso
del suo stesso tepore, sotto l'alba deserta.
Un acuto ricordo ti avrebbe percorsa
e un acuto sorriso. Quell'alba non torna?

Si sarebbe premuta al tuo corpo nell'aria
quella fresca carezza, nell'intimo sangue,
e tu avresti saputo che il tiepido istante
rispondeva nell'alba a un tremore diverso,
un tremore dal nulla. L'avresti saputo
come un giorno lontano sapevi che un corpo
era steso al tuo fianco.
                                     Dormivi leggera
sotto un'aria ridente di labili corpi,
amorosa di un nulla. E l'acuto sorriso
ti percorse sbarrandoti gli occhi stupiti.
Non è piú ritornata, dal nulla, quell'alba?

Cesare Pavese

[De “Poesie del disamore e altre poesie disperse”,
Opere di Cesare Pavese, vol. 11, Einaudi, Torino, 1982]

martes, 8 de enero de 2019



Cesare Pavese

Poética




Poética

El chico se dio cuenta que el árbol está vivo.
Si las frágiles hojas a la fuerza se abren
una luz, desgarrando despiadadas la dura
corteza, ha de tener que sufrir demasiado.
Y sin embargo vive en silencio. Está todo,
todo el mundo poblado de plantas que padecen
en la luz, y no se oye ni siquiera un suspiro.
Es una tierna luz. El chico aún no sabe
de dónde viene, ya es de tarde; no obstante,
cada tronco resalta sobre un mágico fondo.
Un instante después ha oscurecido.

El chico ―hay quienes siguen por demasiado tiempo
niños― que le tenía miedo a la oscuridad,
va por las calles sin atender a las casas
que ensombrece el crepúsculo. Ladea la cabeza
para oír un recuerdo remoto. Están las calles
desiertas como plazas, y hay un grave silencio
que se adensa. El peatón podría hallarse solo
en un bosque de árboles enormes. Ya la luz
con un temblor recorre los faroles. Las casas
enceguecidas lucen en el vapor azul
y el chico alza los ojos. Es el mismo silencio
remoto que apretaba el aliento al peatón
éste que ha florecido en la luz imprevista.
Son los antiguos árboles del chico. Y es la luz
ese encanto de entonces.

                                           En el diáfano círculo,
alguien pasa en silencio. Nunca nadie en las calles
revela aquella pena que le muerde la vida.
Y van todos ligeros, cada cual pasa absorto
en su paso, y vacilan grandes sombras. Los rostros
tienen hondas estrías y dolientes ojeras,
pero nadie se queja. En la luz azulada,
mientras dura la noche, vagan entre las casas
sin fin, como si fueran por el medio de un bosque.

Cesare Pavese

[Versión de P. A.
Ranchos, 02-I-19]

*

Poetica

Il ragazzo s’è accorto che l’albero vive.
Se le tenere foglie si schiudono a forza
una luce, rompendo spietate, la dura corteccia
deve troppo soffrire. Pure vive in silenzio.
Tutto il mondo è coperto di piante che soffrono
nella luce, e non s’ode nemmeno un sospiro.
È una tenera luce. Il ragazzo non sa
donde venga, è già sera; ma ogni tronco rileva
sopra un magico fondo. Dopo un attimo è buio.

Il ragazzo – qualcuno rimane ragazzo
troppo tempo – che aveva paura dei buio,
va per strada e non bada alle case imbrunite
nel crepuscolo. Piega la testa in ascolto
di un ricordo remoto. Nelle strade deserte
come piazze, s’accumula un grave silenzio.
Il passante potrebbe esser solo in un bosco,
dove gli alberi fossero enormi. La luce
con un brivido corre i lampioni. Le case
abbagliate traspaiono nel vapore azzurrino,
e il ragazzo alza gli occhi. Quel silenzio remoto
che stringeva il respiro al passante, è fiorito
nella luce improvvisa. Sono gli alberi antichi
del ragazzo. E la luce è l’incanto d’allora.

E comincia, nel diafano cerchio, qualcuno
a passare in silenzio. Per la strada nessuno
mai rivela la pena che gli morde la vita.
Vanno svelti, ciascuno come assorto nel passo,
e grandi ombre barcollano. Hanno visi solcati
e le occhiaie dolenti, ma nessuno si lagna.
Tutta quanta la notte, nella luce azzurrina,
vanno come in un bosco, tra le case infinite.

Cesare Pavese

[De “Poesie del disamore e altre poesie disperse”,
“Opere di Cesare Pavese”, vol. 11, Einaudi, Torino, 1982]

martes, 1 de enero de 2019



Konstantino Kavafis

Ítaca





Ítaca

Cuando decidas regresar a Ítaca
ruega que sea una larga travesía,
pródiga en aventuras y en hallazgos.
Ni a Lestrigones temas, ni a los Cíclopes,
ni al iracundo Poseidón le temas:
con ellos no darás en tu camino
mientras tu pensamiento sea elevado,
mientras sea genuino el sentimiento
que tu cuerpo y tu espíritu posee.
Cíclopes, Lestrigones, Poseidón,
no saldrán a tu encuentro, si no están
en tu alma, si tu alma no los llama.

Ruega que sea una larga travesía.
Que sean muchas mañanas de verano
las que te vean finalmente entrar
―y con cuánta alegría― en nuevos puertos,
tantos puertos que nunca has conocido.
Demórate en emporios de fenicios,
compra en ellos hermosas mercancías:
madreperla y coral, ámbar y ébano,
perfumes variados y preciosos,
cuantos perfumes voluptuosos puedas.
Visita las ciudades en Egipto,
aprende allí de sus hombres sapientes.

Debes tener siempre en tu mente a Ítaca.
Llegar a ella habrá de ser tu meta.
Pero no te apresures en el viaje.
Será mejor que dure muchos años,
que atraques en tu isla siendo viejo,
rico de cuanto en tanto atesoraste,
sin esperar de ella otras riquezas.

Ítaca ya te dio el hermoso viaje.
Sin ella no te habrías embarcado.
Ya nada más podría darte Ítaca.
Y si la encuentras pobre, no por esto
te habrá engañado Ítaca. Al fin sabio
de todo lo aprendido en el trayecto,
para entonces sabrás qué son las Ítacas.

Konstantino Kavafis

[Versión de P. A.,
para uso personal, en base
a otras traducciones del castellano,
del italiano, del inglés, del francés y del ruso,
dedicada a Mili Atenea Ginoris Adán,
traductora griega residente en Ítaca,
Ranchos, 30-XII-18 – 01-I-19]

*

Ιθάκη

Σα βγεις στον πηγαιμό για την Ιθάκη,
να εύχεσαι νάναι μακρύς ο δρόμος,
γεμάτος περιπέτειες, γεμάτος γνώσεις.
Τους Λαιστρυγόνας και τους Κύκλωπας,
τον θυμωμένο Ποσειδώνα μη φοβάσαι,
τέτοια στον δρόμο σου ποτέ σου δεν θα βρεις,
αν μένη σκέψις σου υψηλή, αν εκλεκτή
συγκίνησις το πνεύμα και το σώμα σου αγγίζει.
Τους Λαιστρυγόνας και τους Κύκλωπας,
τον άγριο Ποσειδώνα δεν θα συναντήσεις,
αν δεν τους κουβανείς μες στην ψυχή σου,
αν η ψυχή σου δεν τους στήνει εμπρός σου.

Να εύχεσαι νάναι μακρύς ο δρόμος.
Πολλά τα καλοκαιρινά πρωιά να είναι
που με τι ευχαρίστησι, με τι χαρά
θα μπαίνεις σε λιμένας πρωτοειδωμένους·
να σταματήσεις σεμπορεία Φοινικικά,
και τες καλές πραγμάτειες ναποκτήσεις,
σεντέφια και κοράλλια, κεχριμπάρια κέβενους,
και ηδονικά μυρωδικά κάθε λογής,
όσο μπορείς πιο άφθονα ηδονικά μυρωδικά·
σε πόλεις Aιγυπτιακές πολλές να πας,
να μάθεις και να μάθεις απτους σπουδασμένους.

Πάντα στον νου σου νάχεις την Ιθάκη.
Το φθάσιμον εκεί είνο προορισμός σου.
Aλλά μη βιάζεις το ταξείδι διόλου.
Καλλίτερα χρόνια πολλά να διαρκέσει·
και γέρος πια ν’ αράξεις στο νησί,
πλούσιος με όσα κέρδισες στον δρόμο,
μη προσδοκώντας πλούτη να σε δώσει η Ιθάκη.

Η Ιθάκη σ’ έδωσε τ’ ωραίο ταξείδι.
Χωρίς αυτήν δεν θάβγαινες στον δρόμο.
Άλλα δεν έχει να σε δώσει πια.

Κι αν πτωχική την βρεις, η Ιθάκη δεν σε γέλασε.
Έτσι σοφός που έγινες, με τόση πείρα,
ήδη θα το κατάλαβες η Ιθάκες τι σημαίνουν.

Κωνσταντίνος Καβάφης